¿Deberes sí o no? (EL MUNDO, 7-4-2012)

Una niña hace los deberes en casa. | Foto: Gtres
Una niña hace los deberes en casa. | Foto: Gtres
 
  • Algunas asociaciones creen que fomenta las desigualdades entre los niños
  • Otras consideran que generan un hábito de estudio imprescindible
  • Los profesores aprecian una ‘diferencia enorme’ si se hacen o no
  • Pueden ser una tarea para los padres, que no siempre saben cómo ayudar

Olalla Novoa Ojea

“Me parece bien tener deberes, aunque no me gusta hacerlos”. Blanca tiene siete años y dedica cada día alrededor de una hora a hacer la tarea “para aprender”, aunque preferiría que le pusieran “un poco menos”. A Rodrigo, sin embargo, de 11 años, no le parece nada bien las más de dos horas diarias que dedica a la tarea. Saca buenas notas, y piensa que “ya vamos al cole para trabajar, y una cosa es que te manden completar algo que no has acabado en clase y otra que te pongan deberes sólo para casa”. A él se le ocurren muchísimas cosas más interesantes a las que dedicar su tiempo: “Tocar el piano, la guitarra, jugar, leer…”

“Nadie ha probado la utilidad de los deberes y no hacen más que acentuar las desigualdades entre los niños que pueden beneficiarse de ayuda y los que no”, denuncia una asociación de padres francesa

Y no sólo ellos están divididos. La batalla ‘deberes sí, deberes no’ ha resurgido a raíz de la ‘huelga’ de brazos caídos propugnada por una asociación de padres francesa para protestar por una práctica que consideran poco útil y germen de desigualdades: “Desde hace tiempo denunciamos los deberes en casa, cuya utilidad nadie ha probado y que no hacen más que acentuar las desigualdades entre los niños que pueden beneficiarse de ayuda y los que no”, afirmaba recientemente la Federación de Consejos de Padres de Alumnos (FCPE).

Aquí, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa) recogía días después el testigo con un comunicado en el que contemplaba “promover una iniciativa similar en España”. De momento, no hay fecha. El objetivo, explica su presidente, es más llamar la atención sobre un sistema educativo que no funciona. “Se está enseñando con metodología del siglo XIX a niños del siglo XXI”, afirma Jesús María Sánchez, que se queja del excesivo “academicismo y enfoque memorístico” de la educación, en vez de centrarse en potenciar las competencias básicas. El descontento queda patente en los datos del CIS conocidos esta misma semana, en los que más de un 60% de los encuestados respondió que la calidad de la enseñanza era regular o mala.

Dos niños en un colegio de Madrid. | Foto: Sergio Enríquez
Dos niños en un colegio de Madrid. | Foto: Sergio Enríquez

 

Según la Ceapa, estas carencias se suplen con más trabajo en casa: “De un tempo a esta parte hemos constatado que la carga de deberes escolares está aumentado de forma considerable y creemos que las cinco horas lectivas diarias deberían ser suficientes para hacer el trabajo”, insiste Sánchez. “Un albañil no se lleva trabajo a casa;un niño tampoco tendría que hacerlo”, explica este padre de tres niños en edad escolar.

En la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa) no comparten esta opinión: “Los deberes diarios ayudan a crear un hábito de trabajo, de orden y superación, en el que la familia debe implicarse, estimulando el aprendizaje junto con el colegio”, argumenta la asociación en un comunicado.

El divorcio de pareceres se repite también a pie de calle. “Me parece mal que por regla general se pongan deberes. Creo que es mejor incentivar a los niños para que trabajen en el colegio, de modo que el niño que atiende y está centrado en clase, luego tenga la tarde libre para jugar. Y que los deberes sean para aquéllos que no han trabajado suficiente durante la jornada”, opina Juan, padre de dos niños de corta edad.

“Los deberes diarios ayudan a crear un hábito de trabajo, de orden y superación, en el que la familia debe implicarse”, replica la Concapa

Por su parte Isabel, madre de Blanca, defiende la tarea en casa porque crea “un hábito saludable de estudio y disciplina” desde el principio que luego será imprescindible en el instituto y la universidad. Admite que hay que hacer un esfuerzo porque “los deberes nos los ponen también a los padres”, pero sabe por experiencia con otros dos hijos mayores, que es mucho más difícil inculcar esta rutina de golpe a una edad más avanzada.

Otros progenitores no tienen duda: “Yo no hice los deberes con mis padres y los hago con mis hijos y es divertidísimo”, dice María Moreno, madre de Rodrigo y de Diego. En su opinión, los niños tienen suficiente tiempo cada tarde para “hacer deberes, actividades extraescolares y jugar” cuando salen del colegio.

¿Y qué opinan los profesores? “Las tareas les sirven para reforzar el contenido que se da en el aula y además les crean un sentido de la responsabilidad”, explica Sonia Munera, profesora de cuarto de primaria en un colegio público de Fuenlabrada. “Los deberes fomentan la lectura, la capacidad de investigación, no son sólo ejercicios”, insiste, y destaca la importancia del apoyo familiar. “El padre no tiene que explicar, tiene que motivarle y asegurarse de que hace su trabajo”.

Al igual que Munera, Marta Polo, profesora de primaria en un colegio público de Alpedrete, opina que “la diferencia entre los que hacen los deberes y los que no es enorme. Siembras ahora para recoger después” y cree que el trabajo en casa es “necesario para asimilar todos los contenidos que se imparten en el colegio”.

“Yo no hice los deberes con mis padres y los hago con mis hijos y es divertidísimo”, dice la madre de dos niños de 11 y 13 años

Pero no siempre es fácil estar ahí. “Yo creo que los padres se involucran en la medida en que pueden“, dice el presidente de Ceapa. “A veces llegan del trabajo tardísimo, cuando el niño está dormido; además, otra cosa es que sepas cómo ayudarle”. Su organización apuesta por que los deberes “sólo estén constituidos por una formación complementaria, con el apoyo de las bibliotecas, museos y recursos del entorno escolar, con actividades relacionadas con la lectura, la investigación y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación”. Además, considera que todos los centros educativos deberían ofertar “programas de refuerzo educativo” al término de la jornada escolar, una iniciativa que, temen, se verá seriamente afectada por el recorte del 21% en el presupuesto para Educación anunciado por el Gobierno.

Acerca de Juan de Dios Martín

Orientador de Educación Infantil y Primaria
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